Llevamos nuestras propias espinas. Apreciarlas en el desierto nos recuerda el dolor emergido en cada pinchazo, que es la vida.
Negar su propia belleza, sería atentar contra lo natural.
Estimulados por el buen clima, el paisaje, la aventura y un trabajo profesional relacionado con los desiertos de México, los expedicionarios de "Tierra Propia" emprendimos el viaje a la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán; zona natural protegida entre los estados de Puebla y Oaxaca a 30 minutos de la ciudad de Tehuacán, Puebla, Méx.
Dejamos la autopista Puebla-Oaxaca y el poblado de Tehuacán, para ascender la carretera libre Huajapan de León. Lentamente una puerta vieja de color sepia y verde suave, abre el mirar.
Un alarido rosa, estalla.
Un vigía en alerta constante.
Caminar lo inhóspito resulta lastimero. El reto: salir ilesos.
Aparentemente son parajes en desolación, que obligan a la melancolía a tener un pensamiento seco, árido, ¡qué gran engaño!: Los desiertos son vida de la vida.
Afortunadamente la mano del hombre, llega poco aquí....
El Valle de Zapotitlán, habitado en tiempos prehispánicos por grupos popolocas, chochos, mixtecos, cuicatecos, mazatecos, nahuas y zapotecos. Observamos una mina de sal; importante recurso en el período clásico, lo que provocó el intercambio comercial con otros pueblos de la región.
Así como la piel envuelve nuestro cuerpo; la presencia de espinas en la mayoría de las plantas del desierto, sirven para protegerlas contra los herbívoros y son recolectoras del rocío matinal.
La Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán abarca una superficie de 490, 817 hectáreas.
La flora es acompañada de rica fauna: reptiles, aves, mamíferos, entre otros...
Biznagas(Echinocactus platyacanthus)
Mezquites, Izotales de yucca periculosa, cardonales de cephalocereus columna-trajani, cardonales de stenocereus stellatus, presentan un abanico de la biodiversidad del Valle.
Benévolo desierto.
Iglesia de Zapotitlán Salinas, pequeño pueblo de 2,500 habitantes a 25 kilómetros de Tehuacán, Puebla, dedicado a la explotación de la sal.
¡Piedad! parece que gritaran, evocando a Herman Melville:" Señor, enviad a Lázaro para que con sus dedos humedezca nuestros labios y nos refresque un poco de los padecimientos de este infierno"
A 7 kilómetros de Zapotitlán, localizamos el Jardín Botánico "HELIA BRAVO HOLLIS". La bióloga dedicó más de 50 años de su vida académica al estudio de las cactáceas de México.
El Jardín Botánico; santuario de plantas de la región.
Hermosa plataforma vegetal de más de 3000 especies, el 30% son endémicas. La promesa de regresar en octubre a la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, sigue en pie.
Fotografía: Monique C.
Locación: Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán













