lunes, abril 20, 2009

De qué color, es el color...

El maestro Soseki pidió a Yuko que cerrase los ojos y se imaginase el color. El color no está afuera. Está en tu interior, sólo la luz está fuera.
Si me preguntas con qué ojos veo, te diré que con los del alma...El alma para observar sin cegueras tendrá que ser blanca, tan blanca como la nieve, Yuko.
El alma de Yuko era resplandecientemente blanca, como la nieve era la poesía del invierno. A sus 17 años, el joven tenía dos pasiones: El haiku y la nieve.
El haiku es un poema compuesto por tres versos y diecisiete sílabas. Un género literario japonés. Y la nieve es un poema que cae de las nubes en copos blancos y livianos.
Maxence Fermine nos entrega una historia limpia, transparente y hermosa como un haiku. La tradición de un Japón a finales del siglo XIX, dividido entre la religión y el ejército. Yuko tenía que elegir un oficio: sacerdote o guerrero –quiero ser poeta- Quiero aprender a mirar cómo pasa el tiempo, padre. No adornar nada. No hablar. Mirar y escribir. En pocas palabras. Diecisiete sílabas. Un haiku. Contrariando los deseos de su padre, Yuko decidió ser el poeta de la nieve. Feliz  escribió setenta y siete haikus, cada invierno ¿Por qué la nieve?
-La nieve es Blanca. Luego es una poesía. Una poesía de gran pureza.
-Hiela la naturaleza y la protege. Luego es una pintura. La pintura más delicada del invierno.
-Se transforma continuamente. Luego es una caligrafía. Existen diez mil modos de escribir la palabra nieve.
-Es una superficie resbaladiza. Luego es una danza. En la nieve, todo hombre puede creerse funámbulo.
-Se convierte en agua. Luego es una música. En primavera, troca los ríos y torrentes en sinfonías de notas blancas.
Se encimaron los inviernos y Yuko perfeccionaba el arte del haiku hasta que sus escritos llegaron a la sensibilidad del emperador, quien envía un comisario a evaluar los trabajos del poeta de la nieve: "La escritura de Yuko es desesperadamente blanca, casi invisible, deberá aprender a colorear sus poemas, le falta la pintura, el color":

Nieve límpida
pasarela de silencio
y de belleza

música de nieve
grillo de invierno
bajo mis pasos

mujer agachada
que orina y hace fundir
la nieve

Tan sagrado fue el amor por la nieve, que Yuko decide partir al sur de Japón, necesita aprender del prestigiado poeta y pintor, Soseki, el color. En su larga travesía, la nieve le entregaría al joven la más hermosa imagen vista: "Parecía frágil como un sueño. Era una mujer joven, desnuda y rubia, europea. Era blanca como la nieve. Estaba muerta. Dormía bajo un metro de hielo" ¿De dónde venía? ¿Era real? Yuko creyó que era un sueño. El poeta detuvo el tiempo. El amor que sentía por aquella mujer no moriría y el rostro dormido bajo el hielo no envejecería, alimentaría su memoria en su transitar al sur del corazón. Soseki, pintor ciego, le enseñaría el arte del color: su mente sabe lo que tus ojos no pueden ver. No te fíes de las apariencias, sólo sirven para perderse,  le decía Horoshi, asistente del viejo sabio.
Él, aprendió las artes por el amor de una mujer. Porque el amor es con mucho la más difícil de las artes. Y escribir, bailar, componer música y pintar son lo mismo que amar. Funambulismo. Lo más difícil es avanzar, sin caer. Su maestro Soseki se enamoró de una funámbula o equilibrista, llamada Nieve y su vida seguía una sola línea. RECTA. Era su destino. Avanzar paso a paso. De uno a otro extremo de la vida. A los ojos de Soseki parecía un poema, una pintura, una caligrafía, una danza y una música en esa cuerda floja. Caminaba por el aire. 

Un día, sin embargo, el equilibro de la cuerda se hizo frágil, tan frágil que se rompió, como un pájaro que caía del cielo. Nieve desaparecía en el abismo de la vida y dormía por siempre en  su lecho de blancura. El poeta Soseki jamás se repuso de la pérdida de su mujer. Nunca volvería a ver la belleza. Por lo que se dedicó a pintar mil cuadros, evocando la imagen amada ¿cómo pintar la blancura? Yuko le enseñaría. El anciano aprendió a pintar la blancura,  la pureza. Finalmente ambos descubrirían que la auténtica luz y los auténticos colores permanecen siempre íntimamente ligados a la belleza del alma. Sin olvidar que hay dos clases de personas. Los que viven, juegan y mueren. Y los que se mantienen en equilibrio en la arista de la vida. Los actores. Y los funámbulos.

Gracias por existir, Maxence Fermine. Gracias por la alegría de las lágrimas.

41 comentarios:

Petrusdom dijo...

Gracias por tu reseña del libro sobre un tema y una cultura que a mi personalmente siempre me han interesado.
Saludos cordiales

Ligia dijo...

Creo que ya no hace falta leerme el libro, porque tu visión del mismo es tremendamente clara y me ha hecho sentir toda la belleza del alma de los personajes. No obstante, apunto la reseña porque seguro no me va a defraudar. Abrazos

La Dama Se Esconde dijo...

Esta mañana leía la maravillosa entrada que has hecho y apuntaba el libro. Por la tarde tocaba ir a la biblioteca a devolver el de Vila .Matas que he terminado y llevaba una nota para buscar otros. No hubo suerte, no estaba ninguno. Pero allí mismo, mirándome, estaba Nieve y ya me lo traje. Me gustan tanto estas pequeñas casualidades. Ahora mismo me voy a la cama y antes de caer rendida, leeré un ratito.

Un beso enorme

momo dijo...

Me encantó el libro, tú me los ha vuelto a recordar, por eso voy a la estanteria y te dedico este pasje que me encantó.

Hay dos clases de personas
los que viven, juegan y mueren.
Y los que se mantienen en equilibrio en la aristade la vida.
Los actores.
Y los funámbulos.
Y este otro....
Nieve se habia hecho Funámbula por afán de equilibrio.
.....
Era su destino.
Avanzar paso a paso.
De uno a otro extremo de la vida.

un beso muy fuerte Monique Y GRACIAS.

Marta Simonet dijo...

¡Cada color tiene tantos colores...! :)

Un saludo,
pasaba por aquí.

Jurema dijo...

Hola amiga!

Yo no la he leído aun! pero la critica dice que se le ha comparado con Coelho y con Antoine de Saint-Exupèry.

Con el primero podría parecer que comparte cierta afinidad por la elección de temas pero, mientras que en Coelho el relato se torna fábula moralizante, el fin perseguido por Fermine es la consecución de un poema en prosa que acerque al lector la más hermosa visión de la realidad.

Con Exupèry comparte el gusto por la sencillez y la belleza de las pequeñas cosas.

Lo leeré muy prontito y te digo.

Mil besos

pelado1961 dijo...

Excelente entrada, excelente libro.
Como siempre, un gran post.

Beso (colorido)

AlmA :) dijo...

hace unos días... hablando con mi dragón azul... le dije:_ Cariño, ese es el lbro que deséo..._ ¿Lo buscamos?

de qué va? me preguntó... y lo único que alcancé a decirle fue:_ sobre algo que se no se ve y se siente..._


así que tenemos la entrada en la pantalla... aquí con nosotros... y se nos va la vista... con la hermosura de tus letras...


un beso...profundo

Sr Chejov dijo...

vamos mirando a veces, y en ese mirar nos aproximamos a lo próximo. que las letras sean extraña, habla de nosotros mismos, de lo que esperamos y no es, la sorpresa que siempre está, un buen ejercicio para lavarse la cara sin quitarnos el color de los ojos, viendo las cosas de otra manera, tal vez seas vos, tal vez sea yo...
siempre es grato lerte
un abrazo fuerte
montevideo es otoñal

p. Yulep Rikschîjin *live* dijo...

debo confesarte, aqui, que no tengo la menor informacion sobre la actualidad literaria. Nunca lo he lamentado. Y porque? Porque hay tantas rocas enormes que siglos o milenios no han consumido. Desconfio de las piedruzas nuevas y bien puestas, o mas bien es que las piso solo adonde las encuentro por casualidad, sin buscarlas.

Empero el libro del cual hablas es interesante, y debe ser hermoso. Tengo pasion para la cultura tradicional china y japonesa, incluyendo zen y haikus.

Sobre todo esta bien presentado por ti. Devuelves a quien te lee esa emocion y pasion para la nieve de la cual cuentas.
En suma gracias Maxence Fermine, tanto cuanto a ti, Monique
(muy amables tus palabras de comentario). Con besos

Bohemia dijo...

Otro que me apunto...asi da gusto!

Shingen dijo...

Magnífica y apasionante historia de amor, llena de misticismo. Me gusta porque hace del arte una herramienta literaria indispensable... literatura, amor y arte se vuelven uno solo. Es un libro magnífico, con la esencia de Kawabata, pero no con su drama, tiene un toque esperanzador, versos llenos de vida, sensibilidad en todas sus páginas. Además es cómodo leerlo, muy sencillo y no una obra tan pesadamente extensa, es un libro ideal para leer durante un viaje... y si es al Japón mucho mejor.

"Escribir significa avanzar palabra tras palabra por un hilo de belleza, el hilo de un poema, de una obra, de una historia estampada en un papel de seda. Escribir significa avanzar paso a paso, página tras página, por el camino del libro. Lo más difícil no es elevarse del suelo y mantenerse en equilibrio, ayudado por el balancín de la pluma, sobre el hilo del lenguaje. Tampoco significa caminar hacia delante por una línea continua interrumpida por vértigos tan furtivos como la caída de una coma o el obstáculo de un punto. No, lo más difícil, para el poeta, es permanecer constantemente en ese hilo que es la escritura, vivir cada momento de su vida a la altura del sueño, no bajar nunca, siquiera un instante, de la cuerda de su imaginación. En realidad, lo más difícil es convertirse en un funámbulo de la palabra".El amor tiene color... pero no tiene barreras.

Un libro hermoso y profundo, como tus palabras Monique.

Un beso

Ana dijo...

Haikus! Es curioso que había leído ese haiku sobre la nieve (mujer agachada...) y no sabía de dónde lo habían sacado.

Hoy se celebra el día del libro en mi país y me acordé de ti.
¡Un beso!

Adolfo Calatayu dijo...

Que maravillosa sos,hermanita querida !!! cómo podés escribir así?
Y el cariño,de qué color es?
Obviamente tendré en cuenta tu recomendación;sabés? el mes que viene es la Feria del Libro en Buenos Aires !!! después te cuento...
muchos muchos besitos.

PIZARR dijo...

Estos días se celebra la Feria del Libro también por aquí ys eme amontonan los actos a los que quiero acudir y no puedo por falta de tiempo.

Tomo nota de este libro, porque me ha encantado la reseña que haces del mismo y además esa cultura me apasiona. Seguro que me gusta.

La esencia de Japón a través de tres palabras: Nieve, Luna y Flores " Setsu-Getsu-Ka", como dije en su día en mi entrada oriental. Por ello solo el título del libro ya me seduce.

Esa conversación sobre la nieve y el haiku me ha cautivado Monique.

Gracias... una vez más me produce un inmenso placer visitar tu casa.

Un abrazo

Alejandra dijo...

Que hermosa reseña de un hombre y su pasión, de un hombre que soño ser y fue.
=) No mi querida Monique ya las remodelaciones terminaron gracias a Dios así que eran necesarias las vacaciones, unos deliciosos días en la playita. Luego prometo subir fotitos.
Besote como siempre mi querida amiga.

MANDALAS POEMAS dijo...

Blanca como esta hoja debe ser nuestra alma para de esa forma apreciar todos los colores de la vida

Un abrazo blanco y puro para ti

Víctor

marisa dijo...

hola guapa, también un poco azulada.. me pasaria horas aquí leyendo muá

brancalúa dijo...

Gracias Monique por esta entrada tan maravillosa que has hecho, espero con impaciencia mañana lunes para ir a la biblioteca a buscar "Nieve".

Desde aquí te mando uno al azar:

hana saku ya
yoku no ukiyo no
katasumi ni.

Flora el cerezo
De este mundo egoísta
en un rincón.(Issa 1.762-1.826)

Bicos galegos

Verbo... dijo...

Es precioso, y algo duro.

me llevo esta línea:
Nunca volvería a ver la belleza. Por lo que se dedicó a pintar mil cuadros, evocando la imagen amada ... Besos ♥

MBI dijo...

Merci alma blanca

.* Itaa dijo...

La literatura y el arte de japón en general para mi siempre es espectacular.
No había leído algo así, me gustó sentir mientras leía que algo tan simple como la nieve es también algo único y sorprendente...

Saludos Monique

Ricardo Tribin dijo...

Que arte el tuyo querida Monique de sintetizar con muvha belleza.

Lo del color interior es digno de elogio.

Un abrazo grande

Lejo dijo...

Siempre es lindo pasarle a buscar propuestas de descanso y contemple¡¡
le saludo y me aLejo¡

Susana dijo...

en los últimos años he aprendido a mirar con los ojos cerrados, a caminar sintiendo cada paso, eso me guía y hasta hoy, ha sido mejor que cuando iba observando y escudriñándolo todo...besos mi niña linda

Antón Abad dijo...

¡Preciosa entrada cara Monique!, Ud. es mi fuente inagotable de buenas recomendaciones, ¿lo sabía?.
¡Ha sido tan hermoso deslizarse por su entrada!
El haikú de los grillos me ha dejado embobado.
Es verdad que los colores están dentro; suelo invocar imágenes o colores a la hora de dormir, y en mi antigua vida, en un momento especialmente difícil, intentaba en vano conjurar los colores que habrían de librarme por unas horas de la triste vigilia. No fui capaz en ninguno de los intentos. Vacío de azul me entregaba resignado a la negra preocupación, hasta que vencido, entraba en un remedo de descanso.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Que belleza de relato y es que siempre todo lo japonés, tiene una aura de misticismo y sabiduría, son complementos perfectos en todo su arte, su religión, y su manera de amar.

Intenso relato y me llama la atención esa fijación con la nieve, esa nieve profundamente blanca, que evoca la pureza del alma del ser humano.

Y es cierto hay dos tipos de personas, las que viven intensamente y saben amar y todas las demás.
Saludos

Art Pepper dijo...

muy bonito... en verdad que da gusto.

Besos

Dédalus dijo...

Aunque el libro hubiera sido malo, leerte continúa siendo una estimulante invitación. Tienes el don de dar color, Monique; lo tiene tu mirada.

Un abrazo.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Se me hizo la imagen del Doctor Brown explicándole a Marty McFly lo de la Cuarta Dimensión; claro que con un toque mucho más poético, se podría decir.

La nieve, aunque poco la he visto ante mis ojos, es un material cambiante que genera diferentes inspiraciones dependiendo de cómo se mezcla con el entorno.

Si con la mente Yuko se convencía, quizás podría impregnarle color a la nieve mediante las palabras sin hacerlo realmente. Saludos afectuosos, de corazón.

thoti dijo...

.. de poetas y colores.. ¡me gusta!..

.. besos, Monique..

momo dijo...

esta mañan tomando un café , me acorde de tí, por eso vengo a darre un besin.

Literato dijo...

Querida Monique, me encanta la literatura japonesa y me gustó este post. Aún recuerdo cuando me recomendaste leer Camus, no lo olvido. Ahora tengo pseudónimo, es necesario.

Seguiré pasando.

Saludos.

Isa SB dijo...

Anoto libro, buena reseña mi querida Monique.
Besos.

vanto y vanchi dijo...

Las historias de amor, sean felices o tristes, me ocasionan melancolías incontenibles.

Saludos, querida.

Osho Maestro dijo...

"Toda la creación surge del amor, la comprensión, el silencio"
Osho

Muchas gracias por tu blog.

Comparto con Ustedes el siguiente link acerca de la visión de Osho:

http://osho-maestro.blogspot.com/

Un gran abrazo,

Gonzalo

LATIN dijo...

Y de que color es el alma?
un saludo conciencia.
LATIN

troya dijo...

el color está en los ojos.
en la memoria el recuerdo
y en los recuerdos tu.

Alejandra dijo...

Donde andas, bella?
Te extrañamos...

ángel dijo...

Gracias a ti, por tu prosa y poe esos haikus. Siempre es un placer venir a leerte.


Saludos...

Hipatia de Alejandría dijo...

Hermosa reseña, que me sirvió además para llegar hasta Monique Camus. Me compraría el libro YA.