lunes, marzo 24, 2008

GEMA LITERARIA: 53 años

53 años de su publicación (27 de marzo 1955) la novela: PEDRO PÁRAMO o MURMULLOS, su título original. Hinchan mí orgullo mexicano, que la obra de Juan Rulfo, sea una de las mayores gemas de la literatura universal y El llano en llamas, uno de los cuentos más sobresalientes de las letras españolas. En mi librero descansa la primera edición de Pedro Páramo, editada por el Fondo de Cultura Económica y adquirida en una librería de viejos.
A diferencia de lo que muchos críticos sustentan que el personaje central de la novela es Pedro Páramo, en realidad es el pueblo, Comala o Luvina, un sitio muerto donde viven más que ánimas, donde todos los personajes están muertos y quien narra también está muerto, no hay límite entre el espacio y el tiempo. Rulfo expresa una poesía de la desolación, un mundo que está más allá del paisaje mexicano. Una estructura literaria construida de silencios, de hilos colgantes. La narración alterna la primera y la tercera persona; el presente y el pasado cobran vida en un pueblo que jamás existió.
“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría; pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo”

"...Allá hallarás mi querencia. El lugar que yo quise. Donde los sueños me enflaquecieron. Mi pueblo, levantado sobre la llanura. Lleno de árboles y de hojas, como una alcancía donde hemos guardado nuestros recuerdos. Allí, donde el aire cambia el color de las cosas; donde se ventila la vida como si fuera un murmullo; como si fuera un puro murmullo de la vida..."
Lamentos, murmullos y aullidos alimentan a Comala, que puede ser cualquier pueblo, su aridez y su soledad ahogada son universales. Un mundo literario poblado de voces, de voz de viento.
-¿Qué es ese ruido?
-Es el silencio
Comala, una comunidad formada por un cacique, la posesión de tierras y cuerpos, con parejas incestuosas. La autoridad se expresa a través de violaciones, asesinatos, humillaciones, nada alejado de nuestra actual realidad mexicana. Perfectamente se retratan los procesos de injusticia y despojo, el dinero se traduce en soberanía sobre vidas y honras.

Creador de un lenguaje popular de sus personajes, Rulfo descansa allí, en su lengua, como un hecho perdurable y profundo:“es que yo escribo como la gente habla”
“...No lo sé, Juan Preciado. Hacia tanto tiempo que no alzaba la cara, que me olvidé del cielo. Y aunque lo hubiera hecho, ¿qué habría ganado? El cielo está tan alto, y mis ojos tan sin mirada, que vivía contenta con saber dónde quedaba la tierra...”

Realmente Rulfo habló poco de su obra, considerado un hombre sin ningún alarde, de una sencillez absoluta, pasaba las noches devorando libros de otros y escuchando música. Escribió Pedro Páramo a los 37 años de edad, nunca volvería a hilar palabras para publicar, su secreto se lo llevaría a la tumba el 7 de enero de 1986( 22 años de su muerte). Tal vez la meta de los escritores sea producir un gran libro, una obra perdurable; Rulfo lo hizo.
"Cuando escribí Pedro Páramo sólo pensé en salir de una gran ansiedad. En lo más íntimo, Pedro Páramo nació de una imagen y fue la búsqueda de un ideal que llamé Susana San Juan. Susana San Juan no existió nunca: fue pensada a partir de una muchachita a la que conocí brevemente cuando era infante. Ella nunca lo supo y no hemos vuelto a encontrarnos en lo que llevo de vida"

En este mes rulfiano, releeo "La ficción de la memoria", una antología preñada de ensayos, entrevistas, artículos que hablan de la obra de Juan Rulfo, compilada por la UNAM y Ediciones Era. Aquí un fragmento de Gabriel García Márquez:
“No había leído los libros de Juan Rulfo sino que ni siquiera había oído hablar de él. Recuerdo cuando Álvaro Mutis subió a grandes zancadas los siete pisos de mi casa con un paquete de libros, separó del montón el más pequeño y corto, y me dijo muerto de risa:
-¡Lea esa vaina, carajo para que aprenda!
Era Pedro Páramo.
Aquella noche no pude dormir mientras no terminé la segunda lectura. Nunca, desde la noche tremenda en que leí “La metamorfosis” de Kafka en una lúgumbre pensión de estudiantes de Bogotá – casi diez años atrás – había sufrido una conmoción semejante. Al día siguiente leí “El llano en llamas”, y el asombro permaneció intacto. El resto de aquel año no pude leer a ningún otro autor, porque todos me parecían menores"

LIBRO: Pedro Páramo
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Autor: Juan Rulfo

viernes, marzo 14, 2008

PENSAR EL PENSAMIENTO

Un libro indispensable, capaz de templarte en viajes largos, alejada del mundo urbano, de bajar al piso, al hambre de los “no elegidos”; no escapa de la admiración y emoción de leer a George Steiner; filósofo, ensayista y poeta. Aquellas capas de cebolla tan bien delineadas por Günter Grass en “Pelando la cebolla” son contundentes en el libro: “DIEZ POSIBLES RAZONES PARA LA TRISTEZA DEL PENSAMIENTO”. Steiner, nos acerca a la filosofía del pensamiento. Acompañado de una lucidez lunar, enuncia los motivos probables de una tristeza inherente a la existencia humana y el saber que pensamos, incluso cuando dormimos.

“La existencia humana, la vida de intelecto, significa una experiencia de esta melancolía y la capacidad vital de sobreponerse a ella. Hemos sido creados “entristecidos”. Un velo de tristeza se extiende sobre el paso, por positivo que sea, del homo al homo sapiens. El pensamiento lleva dentro de sí un legado de culpa”. Su apreciación basada en Schelling, lleva a preguntar, ¿tenemos derecho a preguntar por qué no ha de ser alegría el pensamiento humano?

Aquí, las diez razones:

* El no tener respuesta a la interrogación, porque nunca sabremos hasta dónde llega el pensamiento en relación con el conjunto de la realidad, es un PRIMER motivo para la pesadumbre.

*Se pude pensar en línea recta o curva. Los arrebatos de concentración en el pensamiento no desviado, pueden llevar un riesgo de daño mental. La gran mayoría de las veces, el pensamiento ordinario es una empresa chapucera y de aficionados, una SEGUNDA causa de melancolía indestructible.

*El pensar nos hace presentes a nosotros mismos. La suspensión del pensamiento, aún en lo caos en los que interviene la locura, es simultáneamente, tautológicamente, la suspensión del ego. Nadie puede penetrar mis pensamientos. Pensar es algo supremamente nuestro: se halla oculto en la más íntima privavacidad de nuestro ser. La contradición no puede resolverse. Una TERCERA razón para una tristeza que se adhiere al ser humano.

*Hasta las verdades de la ciencia , demostrables y empíricamente aplicables, se apoyan en presuposiciones teóricas y filosóficas, en "paradigmas" fluctuantes, susceptibles de ser revisados o descartados. Cuando nos ocupamos de la verdad absoluta, quedamos fuera de la realidad. La desinteresada búsqueda de la verdad, es un CUARTO motivo para la tristeza.

*Acostumbramos a descansar en conjeturas, porque los pensamientos son abrumadores, difusos, inexplicados, ¿por qué no pensar en nuestro pensamiento? Hasta la idea de "olvidar" es sustantiva. Aquello en lo que hemos estado pensando hace una hora puede no haber dejado huella. ¿Cuántos reconocimientos se desperdician en la indiferente avalancha del pensamiento desatendido de cada día y de cada noche? ¿Por qué no somos incapaces de condensar, de almacenar ordenadamente y con todo su potencial el voltaje de nuestro ser mental? Precisamente esa generación derrochadora y ruinosa, lo que no podemos, hasta ahora, justificar. Una QUINTA razón para la frustración, para ese fundamento oscuro.

*El pensamiento es inmediato sólo para sí mismo., La gran mayoría de los actos y gestos se realizan "sin pensar", se ejecutan instintivamente o a través de reflejos adquiridos. Las sombras que se interponen entre el pensar y el hacer nunca son exhaustivamente inventariadas. Esperar contra toda esperanza es una expresión vigorosa, pero en última instancia condenatoria de la sombra que arroja el pensamiento sobre la consecuencia, una SEXTA fuente para la tristeza.

*Todos y cada uno de nosotros hemos tenido la experiencia de una frustración de la conciencia, de unas barreras al entendimiento. El mundo, tanto dentro como fuera de nosotros, murmura palabras que no somos capaces de distinguir. El pensamiento vela tanto como revela, es la SÉPTIMA razón para el velo de la pesadumbre.

*El pensamiento puede hacer que seamos unos extraños los unos para los otros. El amor más intenso, quizá más débil que el odio, es una negociación, nunca concluyente, entre soledades. De aquí las inciertas relaciones entre el pensamiento y el amor. El amante es incapaz de abrazar los pensamientos de la persona amada. El acto del amor es también el de un actor, es la OCTAVA razón para la tristeza.

* El desequilibrio, el desajuste del gran pensamiento y la gran creatividad con los ideales de la justicia social, es una NOVENA fuente de melancolía.

*El dominio del pensamiento, de la misteriosa rapidez del pensamiento, exalta al hombre por encima de todos los demás seres vivientes. Sin embargo, lo deja convertido en un extraño para sí mismo y para la enormidad del mundo. DIEZ veces de la tristeza.

Mientras una conciencia personal se agita silenciosa y sin reposo, como dijo Holderlin, aferrada a tocar el relámpago con las manos desnudas. La tristeza del mundo, ambula en la luz de verdades expuesta y custionables de Steiner.

Libro: Diez posibles razones para la tristeza
Autor: George Steiner
Editorial: Fondo de Cultura Económica y Siruela

jueves, marzo 06, 2008

ERECCIÓN DESÉRTICA

(Desierto: Sonora, México) Fotografía: Monique Camus

"Soñé que nada importaba sino tenernos. Que no había antes ni después. Todas tus sonrisas de todos los tiempos eran del presente. Estaban presentes en mí mientras arqueabas tu cintura para poseerme como si fueras a cabalgarme. Tu boca hizo de pronto un gesto que reflejaba la fuerza tremenda con la que me apretabas dentro de ti. Me dabas un beso profundo y fuerte con los labios dilatados entre tus piernas. Y era de pronto la sonrisa más profunda de tu vientre la que brotaba por tu boca. Me tenías en ti como se tiene una idea plena, que da gusto y obliga a sonreír. Me tenías como se guarda algo que parece ajustarse perfectamente a tus sueños de ese instante. Y en ese instante sólo importaba tenernos. Era tuyo para siempre, mientras duraran tus dos sonrisas. Tu presencia sonriente me explicaba cómo, en el amor lo de arriba puede estar abajo, lo de antes puede ser futuro y lo que vendrá, historia. Y yo quería morder la comisura de tus labios, la parte más fugaz de tu boca, la que sólo con la punta de la lengua podía saber que tenía sabor a sonrisa plena, doble, obstinada, irrepetible"

"El sueño de dos sonrisas"
Del libro: En los labios del agua
Autor: Alberto Ruy Sánchez
Editorial: Punto de lectura

viernes, febrero 29, 2008

OJOS PARA VOLAR: GRACIELA ITURBIDE


"Retengo en imágenes los encuentros casuales externos y las finalidades internas. Busco atrapar la vida en la realidad que me rodea, recordando que mis sueños, mis símbolos y mi imaginación son parte de esa vida. Busco descubrir mi propia nostalgia en los seres humanos" Graciela Iturbide.
Imágenes transitadas entre lo emocional y verdadero.
5O fotografías reune la exposición "Ojos para volar"
Vocabulario visual indígena.
Graciela, un crecer lleno de humildad aflora tu arte, en un desierto sin quebrar, en llanos cálidos y noches sin edad. Una mujer dispara. Allí, donde las poblaciones están marcadas con odio y con piedra, fotografías la identidad, la individualidad y diversidad de las culturas de tu México natal.
La fotografía documental de Graciela cuenta una historia propia: el esfuerzo comunitario, las edades de la vida, el drama sacramental del catolicismo, la pobreza extrema.
Mirada inspirada en el maestro de la fotografía mexicana, Manuel Álvarez Bravo.
Frente a tu obra, pensé en Graciela como persona. El fallecimiento de una hija; tu dolor nunca acabado. En Palabras del poeta Roberto Tejeda: "Se trata de una muerte por la que Graciela se apropió de lo suyo, en una suerte de exilio voluntario en la residencia de la fotografía, en el aspecto conmemorativo y la multiplicidad cotidiana de México y su gente"


Las heridas de la historia en la lente de Graciela Iturbide, jamás será un desafoque y sí, un asombro.
Tu pasión por los zopilotes y cementerios recreando la danza de la vida y la muerte, tu esperanza porque la vida se vuelva buena, me alegra infantilmente.

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: Ojos para Volar
AUTOR: Graciela Iturbide
CENTRO DE LA IMAGEN
MÉXICO, D.F.
FECHA: 5 Diciembre 2007/4 Marzo 2008
ENTRADA: Gratis.

domingo, febrero 24, 2008

UN TROZO DE LITERATURA

La literatura, que es suma de lenguajes que se entretejen y se transforman, palpo en ella un mundo imaginario, un poco perfecto. El escritor edifica historias ancestrales, actuales, las convierte en propias y las comparte en un universo más amplio y completo, en donde todos nos parecemos. Y el lector mudo; lo sigue, disfruta, se convierte en cómplice de sus arrebatos. Orhan Pamuk, no me deja mentir: "Yo siempre he tenido esa confianza que te hace sentir que todos los seres humanos se parecen, que los demás tienen heridas parecidas y que por eso te comprenden. Toda la verdadera literatura se basa en esa confianza infantil y optimista en que la gente se parece"
"Dos años antes de morir, mi padre me entregó una maleta con sus escritos. Mi miedo, era la posibilidad de que mi padre fuera un buen escritor, era algo aterrador, yo seguía queriendo que mi padre fuera solamente mi padre, no un escritor"

"LA MALETA DE MI PADRE" contiene el discurso que el turco Pamuk, expresó el día que le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura 2006. La naturaleza de la escritura, el amor a los libros y el propósito de la literatura, hablan de la personalidad cálida y sensible de un escritor que al igual que Dostoievski, se debate entre su odio y amor a Europa.

"La novela me ha enseñado que el compartir con los demás esa verguenza que nos gustaría mantener en secreto puede hacernos libres". Para Pamuk, ser escritor es descubrir, luchando pacientemente la segunda persona que se esconde en el interior de uno y el universo que convierte a esa persona en lo que es. El secreto de la escritura no reside en una inspiración que nunca se sabe de dónde va a venir, sino en la obstinación y la paciencia.

Su relación con la literatura, no es para que le salve la vida, sino sólo para superar ese día difícil que está viviendo. Y los días son siempre duros. Sí, Pamuk, tan duros como el hambre, el abandono más canalla, la alegría más perfecta, la lágrima más húmeda, lo más abrupto, sin embargo, un trozo de literatura a mis ojos y alma frágil, lo sana todo. Una de mis mayores felicidades, pertenecer al mundo de la imaginación y el asombro.

LIBRO: LA MALETA DE MI PADRE
AUTOR: ORHAN PAMUK
EDITORIAL: LITERATURA MONDADORI