domingo, agosto 08, 2010

VOCES DEL DESIERTO

Llevamos nuestras propias espinas. Apreciarlas en el desierto nos recuerda el dolor emergido en cada pinchazo, que es la vida.
Negar su propia belleza, sería atentar contra lo natural.
Estimulados por el buen clima, el paisaje, la aventura y un trabajo profesional relacionado con los desiertos de México, los expedicionarios de "Tierra Propia" emprendimos el viaje a la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán; zona natural protegida entre los estados de Puebla y Oaxaca a 30 minutos de la ciudad de Tehuacán, Puebla, Méx.

Dejamos la autopista Puebla-Oaxaca y el poblado de Tehuacán, para ascender la carretera libre Huajapan de León. Lentamente una puerta vieja de color sepia y verde suave, abre el mirar.

Un alarido rosa, estalla.
Un vigía en alerta constante.
Caminar lo inhóspito resulta lastimero. El reto: salir ilesos.

Aparentemente son parajes en desolación, que obligan a la melancolía a tener un pensamiento seco, árido, ¡qué gran engaño!: Los desiertos son vida de la vida.
Afortunadamente la mano del hombre, llega poco aquí....
El Valle de Zapotitlán, habitado en tiempos prehispánicos por grupos popolocas, chochos, mixtecos, cuicatecos, mazatecos, nahuas y zapotecos. Observamos una mina de sal; importante recurso en el período clásico, lo que provocó el intercambio comercial con otros pueblos de la región.
Un Cephalocereus columna-trajani o "cardón blanco" vive aproximadamente 140 años.
Así como la piel envuelve nuestro cuerpo; la presencia de espinas en la mayoría de las plantas del desierto, sirven para protegerlas contra los herbívoros y son recolectoras del rocío matinal.
La Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán abarca una superficie de 490, 817 hectáreas.
La flora es acompañada de rica fauna: reptiles, aves, mamíferos, entre otros...
Biznagas(Echinocactus platyacanthus)
Mezquites, Izotales de yucca periculosa, cardonales de cephalocereus columna-trajani, cardonales de stenocereus stellatus, presentan un abanico de la biodiversidad del Valle.

Benévolo desierto.


Iglesia de Zapotitlán Salinas, pequeño pueblo de 2,500 habitantes a 25 kilómetros de Tehuacán, Puebla, dedicado a la explotación de la sal.
¡Piedad! parece que gritaran, evocando a Herman Melville:" Señor, enviad a Lázaro para que con sus dedos humedezca nuestros labios y nos refresque un poco de los padecimientos de este infierno"
Lamento callado....
A 7 kilómetros de Zapotitlán, localizamos el Jardín Botánico "HELIA BRAVO HOLLIS". La bióloga dedicó más de 50 años de su vida académica al estudio de las cactáceas de México.
El Jardín Botánico; santuario de plantas de la región.
Hermosa plataforma vegetal de más de 3000 especies, el 30% son endémicas. La promesa de regresar en octubre a la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, sigue en pie.

Fotografía: Monique C.
Locación: Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán

21 comentarios:

pelado1961 dijo...

La verdad, Monique, es que éste es un post fabuloso.
Sería redundante comentar las maravillosas fotografías, porque realmente sacás jugo de tu habilidad con la cámara.
Y lo que se muestra evidencia que, pase lo que pase, la vida se abre camino, ¿no es así?

Un beso.

Adry dijo...

que bonito!!! si seguis así me conoceré todo méxico en imágenes de tu mano ;)

si querés pasate a leerte un tratado filosófico de risas... ;)

Un abrazoteeeeeeeeeeee

Adal El Hippie Viejo dijo...

maravilloso Monique, maravilloso!!!

qué bueno el tener esta herramienta-blogs-porque nos permite adentrarnos en el conocimiento de otros pueblos y sus culturas
además de estrechar vínculos por ejemplo en este caso con vos querida Monique!

desde Buenos Aires va mi abrazo grande para vos!

besos

Adal

Alejandro Kreiner dijo...

Impresionante vegetación. Es interesante ver como la vida se hace un hueco en las circunstancias más adversas.

Saludos.

Ligia dijo...

Reserva de la Biosfera con todo el merecimiento. De verdad es que es impresionante. Abrazos

alkerme dijo...

Preciosas fotos, precioso lugar.
Me gusta mucho ese tipo de paisaje inhóspito, árido, doloroso y sólo pero con tanto contenido. De repente una explosión de color en una flor que sale donde parecía imposible su presencia. La naturaleza cantando todo el día y nosotros haciendo oídos sordos...

Un abrazo, Monique

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Simplemente impresionante, en verdad que las espinas tienen su belleza, sino que lo digan las rosas.

Y este paseo por tan majestuoso paisajes, quede extasiado, es que siempre me han gustado todos los cactus y sus tipos.

Hay flores de cactus que huelen a podrido, pero aún así atraen a los insectos para ser polinizados.

Bellísimas fotos y la Iglesia es preciosa.

Saludos

LU dijo...

Qué maravilla!!! La sabiduría de la naturaleza que dota a las plantas de lo necesario para poder sobrevivir en condiciones extremas. Me fascinan los cactus. Aquí sobre mi mesa, al lado del ordenador tengo uno que era muy pequeñito cuando me lo regalaron y ahora está impresionante.

Gracias por esas espléndidas imágenes y por compartirlo con todos nosotros.

Hoy por la tarde va la segunda entrega de mis aventuras mexicanas.

BESOS ENORMES y sin espinas

Señor Posmópolis dijo...

ni DF, ni Guerrero, aunque en alguna ocasión fue el DF. Ahí, en algún vagón del metro de la línea 3, imaginé Posmópolis por primera vez. Ahora estoy más al norte. En Monterrey. Próximamente estaré en nuevas coordenadas relatando este chiste llamado Posmópolis.

Besos querida Monique!

Camino a Gaia dijo...

Gracias por mostrarnos la belleza de la vida cuando ha aprendido a defenderse.
Magnífico reportaje.
Descubrir México a través de tus ojos y tus palabras nos descubre a quien interpreta lo que ve como una sinfonía.
Un abrazo

Alí Reyes H. dijo...

¿Sabes?...Me diste una idea para hacer una entrada acerca del desierto ¡Con fotos así, cualquiera se anima!

Alejandra dijo...

Mi querida Monique que fiesta tan espinada la tuya, que desfile de cactus tan más hermosos. Dios es inmensamente grande al crear tanta belleza ¿no? Me encantan tus fotografias. Decia Pessoa : No ves lo que ves, ves lo que eres. Y tu siempre ves belleza y la capturas. Besazo amiga

virgi dijo...

Una pura gozada.
Los cactus nos enseñan a vivir entre las dificultades. Hermosas fotos. Un lujazo que eres, cara.
¿Sabes que en la iglesia al lado de donde nací, el altar es de plata de Puebla?

Besos, linda.
(Volví hace dos días y he repasado varias veces tu post anterior, impresionante, más gracias que te doy)

RAB dijo...

Mezquites, Izotales de yucca periculosa. Las hay en Almería, también. Creo que se comen (aquí las cocinan, me imagino que allá también les sacarán su jugo).
Me pregunto si Don Juan y su discípulo habrán andado por ahí...
:+

இலை Bohemia இலை dijo...

Siempre me han llamado mucho l atención los catus, me encantan...

Bss

Rosalmor dijo...

Gracias por esas fotos Monique,has traìdo a mi mente gratos recuerdos, a fines de los 90 conocì ese hermoso lugar,supe de la extracciòn de la sal a modo de terrazas,y tambien de lo poco que ganan quienes a eso se dedican...un lugar bellìsimo que alguna vez fue oceàno, pero donde reina la pobreza... un abrazo...

la granota dijo...

realmente espectaculares!

Carmela dijo...

Un estallido de imágenes que nos conecta con un paraíso natural.
"Llevamos nuestras propias espinas ...que son recolectoras del rocío matinal."
El vigía constante y el alarido rosa una ofrenda de la vida en plenitud.
"Caminar lo inhóspito resulta lastimero"...Y sin embargo es en lo inhóspito donde se descubren por lo general maravillas y emociones nuevas.Y asombrosos paisajes...
"Los desiertos son vida de la vida"
Magistrales aprendizajes a través de estas expresiones que cobijan mensajes de notable hondura.
Bellísimo.
Voy recorriendo contigo historia,saberes , sentires , arte , vida , belleza ...
Gracias , Monique!
Besos.

PIZARR dijo...

Que maravilloso recorrido Monique y que maravilla de trabajo el que realizas.

Me encantan los desiertos y recorrer de tu mano tantas cosas bellas de las que desconozco su existencia.

El texto perfectamente acoplado entre las fotografías que nos trasladan hasta ese lugar...

Una gozada

Un beso

F dijo...

Hermoso, Monique, gracias. Me pregunto por qué estos cactos tan bellos no se dejan tocar.

JB dijo...

¡¡¡MARAVILLOSO!!!