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lunes, agosto 11, 2008

PALOMAR

A mi contador de cuentos.

¿Cómo es el sueño de quien tiene ojos sin párpados?

En realidad el señor Palomar pasa semanas y meses en silencio, entre más nos acercamos al final de sus novela, sus silencios son más prolongados. El señor Palomar ha aprendido a morderse la lengua tres veces antes de hacer alguna afirmación aunque muchas veces los cubre un sentimiento de culpa por su excesiva reserva. El señor palomar se cataloga un poquito miope, un tanto distraído, exageradamente introvertido, poco observador, sin embargo, quienes lo conocemos, sabemos que es todo lo contrario.

El pensamiento del señor Palomar no avanza en línea recta, sino en zig-zag, su intinerario no se detiene: una quesería, un zoológico, una ola, un seno, el silbido de un mirlo, el césped, una nube, etc...Él siempre encontrará la relación del objeto y el universo, su yo más profundo con el universo. "No podemos conocer nada exterior a nosotros pasando por encima de nosotros mismos, porque el universo es el espejo donde podemos contemplar sólo lo que hayamos aprendido a conocer en nosotros".

Aquí un fragmento "Luna de la tarde" de la sublime novela del cubano-italiano : "La luna de la tarde nadie la mira y ése es el momento en que más necesitaría de nuestro interés, puesto que su existencia está todavía en duda. Es una sombra blanquecina que aflora del azul intenso del cielo, colmado de luz solar; ¿quién nos asegura que se las ingeniará también esta vez para cobrar forma y esplendor? Es tan frágil y pálida y tenue; sólo en un lado comienza a adquirir un contorno nítido como el arco de una hoz, y el resto está aún todo impregnado de celeste. Es como una hostia transparente o una pastilla medio disuelta".

Calvino bautiza a su protagonista en nombre de Mount Palomar, el famoso observatorio astronómico de California, le va dando líneas, colores, sabores, intensidad a su personaje a través de una ventana, de sus viajes en el campo, la ciudad, la playa, su terraza, hasta silenciar... o sea cómo aprender a estar muerto. Porque si el tiempo ha de terminar, es posible describirlo instante por instante y cada instante, dice Palomar.
El señor Palomar mira, toca, siente y analiza el mundo en lo externo e interno del pensamiento; observa cómo miramos el mundo, su evolución, sus retrocesos, los miedos, las angustias, lo inacabado, disfrutar lo que otros no ven: una salamanquesa, las pantuflas, el arriate de arena, las estrellas...

Cuando hace una hermosa noche estrellada, el señor Palomar dice:"Debo ir a mirar las estrellas". Dice exactamente "debo" porque detesta el despilfarro y cree que no es justo despilfarrar toda esa cantidad de estrellas que están a su disposición. Expresa "debo" también porque no tiene mucha práctica en mirar las estrellas, y este simple acto le cuesta siempre cierto esfuerzo".

Finalmente el señor palomar decide que se pondrá a describir cada instante de su vida y mientras no los haya descrito todos no volverá a pensar que está muerto. En ese momento se muere.
Italo Calvino expresa, que la historia de palomar puede resumirse en dos frases: "UN HOMBRE SE PONE EN MARCHA PARA ALCANZAR, PASO A PASO, LA SABIDURÍA. TODAVÍA NO LA HA ALCANZADO" .

Más tarde el señor Palomar nos daría la respuesta: La salamanquesa.

LIBRO: Palomar
AUTOR: Italo Calvino
Editorial: Siruela