Mostrando las entradas con la etiqueta Existencialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Existencialismo. Mostrar todas las entradas

viernes, julio 09, 2010

RECORDANDO EN VOZ ALTA...

"La justicia absoluta es imposible, como también resultan imposibles el odio o el amor eterno. Por ello, hay que volver a la razón": ALBERT CAMUS

Fotografía: Monique
Locación: Antiguo muelle (Bahía de Kino, Sonora, México)

lunes, octubre 13, 2008

L´envers et l´endroit

"Y LA PEOR EQUIVOCACIÓN, DESDE LUEGO, ES HACER SUFRIR"


Caía la tarde. Mis pasos ligeros, sin prisas en una ciudad de prisas conducían a la calle Donceles, reconocida por sus librerías de viejos en el D.F. Esa manía de visitarlas en la búsqueda de reencontrarme con mis escritores favoritos, descubrir primeras ediciones, saborear el olor a guardado; impera sin límites. Aquí todo tiene sentido. Todo posee color. Lo pequeño adquiere grandeza. Sin buscarlos, me aguardaban: Eco, Malraux, Dostoievski, Sepúlveda, Guillén, Carpentier, Garro y en especial uno; Camus. Creí haber leído todo de él y de repente saltan a mi vista dos joyitas: El revés y el derecho y El exilio y el reino. Sin imaginar que ese día sería rica, ya en casa, inicio El revés y el derecho:
"Es bien sencillo, este libro ya existe, pero en muy pocos ejemplares que cuestan muy caros en las librerías, ¿Por qué sólo van a poder leerlo los lectores ricos? Efectivamente, ¿Por qué?"
En su hermoso prefacio, Albert Camus cimbra esas fibras que los pobres llevamos como tatuaje. Volver a la infancia de la que nunca se había curado, a ese secreto de luz, de cálida pobreza que lo había ayudado a vivir y a vencerlo todo, menos la muerte. "Brice Parain dice que en este libro está lo mejor que he escrito. Parain está en un error. Porque a los ventidós años quienes no sean unos genios apenas si saben escribir. Pero entiendo lo que quiere decir este erudito enemigo del arte y filósofo de la compasión. Quiere decir, y está en lo cierto, que hay más amor verdadero en estas páginas torpes que en todas las que vinieron después".
Albert Camus escribió los 5 ensayos de juventud reunidos en El revés y el derecho a los 22 años de edad(1935) en su natal Argelia en un tiraje muy reducido, por años se negó a que el libro volviera a imprimirse. Veinte años transcurren o sea a los(42 de edad); autoriza su reimpresión y muere cinco años después.
La ironía, Entre sí y no, Con el alma transida, Amor por la vida y El revés y el derecho, son los títulos del manantial único que alimenta de por vida lo que es y lo que se dice, a lo que que Camus responde: "Sé que mi manantial está en El revés y el derecho, en ese mundo de pobreza y de luz en el que viví tanto tiempo y cuyo recuerdo me ampara aún de los peligros contrarios que amenazan a todo artista, el resentimiento y el contento. En primer lugar la pobreza nunca me pareció una desgracia: la luz derramaba sobre ella sus riquezas. La miseria me impidió creer que todo es bueno bajo el sol y en la historia; el sol me enseñó que la historia no lo es todo"
Ese corazón angustiado, ávido de vivir, de sentir, en rebeldía contra el orden mortal del mundo, dotado de una sensibilidad humilde, reconocía en El revés y el derecho: "Puedo asegurar que entre mis numerosas debilidades nunca estuvo el defecto más extendido entre el mundo, la envidia. Esta inmunidad se la debo, ante todo, a mi gente, que carecía de casi todo y no envidiaba casi nada. Bastaron el silencio, la reserva, el orgullo natural y parco de aquella familia que casi no sabía leer, para darme, a la sazón, las lecciones más elevadas, esas que duran siempre"

Recordemos en su último libro (El primer hombre) obra autobiográfica, evoca a su abuela; eje formador de su vida e igualmente su madre; aislada en la sordera, en su dificultad de lenguaje, lavando suelos de rodillas, a fuerza de estar privada de esperanza, había perdido todo resentimiento. Camus creció en una pobreza desnuda como la muerte, un hombre pobre. En palabras de él: "La pobreza no se elige, pero puede conservarse"

La imagen de la pobreza en la que habitó en su infancia el argelino-francés, siempre regresa sin descanso: LA POBREZA CON OLOR A SILENCIO.
En El revés y el derecho, evoca a esa abuela enferma que quedó paralítica del lado derecho. Sólo le restaba en este mundo una mitad de su persona, mientras que la otra le era ya ajena. ¿Qué le importan los sufrimiento de un viejo a quienes están repletos de vida? A final de la vida, la vejez nos vuelve convertida en náuseas. Todo va a desembocar en que no nos escuchan.

Me conmueve siempre Albert Camus. Soy frágil. Porque el paisaje de la pobreza no me es desconocido y lo guardo sin olvido.
Me recuerdo a los diez años, al lado de mi abuela, viajando en un camión destartalado, abrigada del único sweter amarillo, desteñido. Mi madre me obligaba a acompañarla a sus ventas de pan en un pueblo cercano al nuestro. Era una vieja gruñona, alta, flaca, de gesto duro, pero de corazón tierno y blando. ¡Mira, mira, niña! y miraba: mares de azul y verde tenue, montañas inacabadas, crepúsculos, caballos pastando, burros, palomitas, grillos, flores. ¡Todo es gratis! Qué belleza. Para Albert Camus en África, el mar y el sol también eran gratis...A los pobres, el sol calienta los huesos del frío húmedo de la gente.
Coincido con Camus, no sé poseer. De lo que tengo y siempre se me brinda sin haberlo buscado, no puedo conservar nada. Soy avariciosa de esa libertad que se esfuma en cuanto aparece el exceso de bienes. Me gustan las cosas desnudas, las puertas y ventanas abiertas y en casa lo único de valor que conservo son mis libros....Leer a Camus en una madrugada lluviosa, es un paliativo a un corazón sin remedio como el mío.

Amante de la vida y al mismo tiempo de lo horrible de ella, un vacío atroz, una indiferencia que hace daño, siempre acompañó al extranjero más existencialista, pero lo que sí es cierto, que la verdad, nunca, nunca, le fue extrajera.

Algunas frases de este libro:
"Las soledades reunen a quienes la sociedad separa"
"Lo que cuenta es ser auténtico, y entonces ahí entra todo, la humanidad y la sencillez"
"Los principios debemos colocarlos en las cosas grandes; para las pequeñas basta con la misericordia"
"He aprendido menos acerca de los seres, porque mi curiosidad se refiere más a sus destinos que a sus reacciones, y los destinos se repiten mucho"
"Hay una soledad en la pobreza, pero una soledad que le devuelve su precio a cada cosa"
"Casi todos los hombres son capaces de manejar una fortuna grande, pero las dificultades empiezan cuando la suma es reducida"
"En el sueño de la vida, he aquí al hombre que halla sus verdades y las pierde en el territorio de la muerte para regresar, cruzando por guerras, gritos, la demencia de la justicia y el amor, el dolor en fin, hacia esa patria tranquila en la que incluso la muerte es un silencio dichoso"

"Y LA PEOR EQUIVOCACIÓN, DESDE LUEGO, ES HACER SUFRIR"

Libro: El revés y el derecho
Autor: Albert Camus
Editorial: Alianza Editorial