domingo, junio 17, 2012

¡Gracias, AMOS OZ!

De repente descubro un cuento bellísimo...
En lo profundo me conmueve AMOS OZ...
Del bosque no salgo ilesa...
                                     AMOS OZ
La maldición cayó en aquel pueblo de montañas, bosques y viento; una noche todos los animales desaparecieron del pueblo: vacas, caballos, ovejas, gatos, gorriones, perros, arañas, conejos. Ni un jilguero vivía allí. Ni un pez quedaba en el río. Inesperado suceso provocó el miedo de los adultos en silenciar la verdad a los niños. Medias palabras, miradas desviadas, silencios prolongados,  cobijaba el misterio de los mayores: no hablar nunca de ello. Un pueblo lleno de desprecio y burla por el otro, por el débil,  y por el que se niega a olvidar. A excepción de Almón, el pescador, a quien todos le despreciaban, no había en el pueblo nadie que pudiera enseñarle a los niños que “La realidad no es sólo lo que el ojo ve, lo que el oído oye o lo que la mano puede tocar, sino también lo que está oculto al ojo y al contacto de los dedos, y que se revela a veces, sólo un instante, a quien busca con los ojos el espíritu, a quien sabe escuchar con los oídos del alma y tocar con los dedos de la mente”

Mientras que la maestra Emmanuela se empeñaba en describir cómo eran los animales, provocando la burla de los niños. Repentinamente el pequeño Nimi, empezó a soñar con animales. Cada mañana en clases platicaba un nuevo sueño y cada mañana los niños se burlaban de él, y de su aspecto despistado y sus dientes hacia fuera. Hostigado de la ofensas decide huir en lo profundo del bosque. Al regresar al pueblo, perdió el habla, sólo relinchaba, su estremecedor aullido,  cimbraba cada noche,  la conciencia mentirosa y burlona de sus habitantes.
Mati se atrevió a preguntar a su padre por qué habían desaparecido los animales.
¿Quién te ha contado que aquí hubo alguna vez animales? Tal vez los hubo. Lo hemos olvidado, Mati. ¿A quién le quedan fuerzas para recordar? Un pueblo que simulaba padecer la enfermedad del olvido. "Hay una necesidad de negarlo todo, de negar hasta el  propio silencio, y de burlarse de quien, a pesar de todo, recuerda: que se calle. Que no hable"
Desde que desaparecieron los animales un inmenso miedo se apoderó del pueblo. Algunos ancianos juraban que aquella noche habían visto a Nehi "el diablo de las montañas" y su carroza llevarse todos los animales en lo más profundo del bosque.
Maya y Mati, deciden desafiar al pueblo y adentrarse en el bosque: encontrar la verdad oculta. Un primer contacto de Mati y Maya en su hermoso recorrido por el bosque, es con un pez redondo, el primer animal vivo visto en su vida. ¿Quién iba a creer que Mati y Maya habían visto un pececillo vivo en el río? ¿No será porque quien se burla está un poco protegido con la burla del peligro de la soledad?
Embarcados en su aventura, y enfrentando sus propios miedos, inesperadamente se topan con Nimi el potro: Les reveló que sus relinchos no eran una enfermedad, sino una decisión: se había hartado de las vejaciones, los ultrajes y las burlas y había decidido irse a vivir solo como un niño libre, sin padres, sin vecinos, sin colegio, sin humillaciones. Vivir en paz y en libertad”
En lo profundo del bosque Nehi "el diablo de las montañas" da la bienvenida a los asustados niños, narrándole  que a los 10 años renunció a la compañía de los niños de sus edad y también de los adultos por las burlas, ofensas, a su persona. "Adaptarme al bosque no ha sido difícil, me esforcé en aprender el idioma de los animales: No me resultó difícil porque en la lengua de los animales hay menos palabras que en la lengua de las personas,  sólo tienen tiempo presente, no existe pasado ni futuro, y sólo tienen verbos, sustantivos e interjecciones, nada más”. También tienen palabras de nostalgia. Pero en la lengua de las criaturas no hay ninguna palabra cuyo objetivo sea humillar o burlarse. Eso no”
Les digo, niños: “Yo no me los llevé. Una noche, todos los animales, desde el primero hasta el último, dejaron el pueblo y subieron detrás de mí a los bosques de las montañas. Entre los animales existe un miedo que vosotros conocéis muy bien, el miedo a no ser como todos, a quedarse cuando todos se marchan, o a irse cuando todos se quedan”

El israelita AMOS OZ, teje una fábula hermosa; imaginación bien pulida, poética y sublime. Sentimiento punzante, agudo, reflexivo,  sobre una sociedad que descansa en la burla, la ofensa, la mentira, la intolerancia, los estúpidos prejuicios. Su lectura ágil, nos enseña a mirar con el corazón. Mati y Maya, buscaron la verdad,  y la encontraron; aplastando sus propios miedos infantiles y aplastando la mentira de los mayores.

Libro: De repente en lo profundo del bosque
Autor: Amos Oz
Editorial: Siruela


8 comentarios:

Ligia dijo...

Parece un libro muy interesante. No había escuchado de este autor, así que tomo nota. Abrazos

LU dijo...

Recuerdo su lectura por una recomendación tuya. Guardo este breve párrafo:

El miedo a no ser como todos, a quedarse cuando todos se marchan o a irse cuando todos se quedan. Nadie quiere quedarse sin la manada o ser apartado del rebaño. Si te alejas un poco, una vez o dos del enjambre, jamás te permitirán volver…

BESOS

Jurema dijo...

Precioso de verdad!
Tierno y ligero!

Un abrazazo querida Monique.

fus dijo...

No conocia al autor ni la obra, tomo nota para pròximas lecturas. Gracias

un abrazo

fus

Ricardo Tribin dijo...

Monique,

Se le ve muy inspirativo y profundo.

Un abrazo bien grande, muy querida amiga.

virgi dijo...

Mi Monique querida, está visto que la distancia no es obstáculo para la empatía.
Amos Oz es un tipo que me encanta hasta el punto de enamorarme. He leído dos preciosidades: Una pantera en el sótano y La bicicleta de Sumji, que me cautivaron por completo. Luego pillé alguno más, que no me embelesaron, pero no me importó, mi fidelidad ya la tiene.
Además lo encuentro sumamente atractivo.
El cuento que nos traes es muy hermoso, creo que como debe ser él mismo.
Un fuerte abrazo.
Lleno de alegría por esta nueva coincidencia.

Esilleviana dijo...

"La maestra Emmanuela explicó a la clase qué aspecto tiene un oso, cómo respiran los peces y qué sonidos emite la hiena por la noche. También colgó en la clase fotografías de animales. Casi todos los niños se burlaban de ella, porque en su vida habían visto un animal. La mayoría de los niños no se creía del todo que en el mundo existiesen esas criaturas. Al menos, no cerca de donde nosotros vivimos. Y además, decían, la maestra todavía no ha conseguido encontrar en todo el pueblo a nadie que quiera ser su pareja, y por eso, decían, tiene la cabeza llena de lobos, gorriones y todo tipo de fantasías que las personas sin pareja se inventan llevadas por la soledad".

Gracias por esta delicia. Me gustó leerte y buscar algo más sobre este libro que nos ofreces y aconsejas.

Un abrazo

Juan Hache dijo...

Amos Oz es uno de los mejores escritores, si este cuento te gusto disfrutaras sin duda Versos de vida y muerte, una gran novela que se desarrolla de una manera poco común.

Lo malo de Siruela es el costo elevado, pero siempre espero la venta nocturna del FCE, por cierto tengo 2 en espera a ser leídos de Amos Oz, ya te platicare.

Saludos