jueves, mayo 03, 2007

LAS VENTANAS

(Casa de familia étnica tarahumara. Chihuahua, Mex.)

El que desde afuera mira por una ventana abierta nunca ve tantas cosas como el que mira una ventana cerrada. No hay objeto más profundo, más misterioso, más fecundo, más tenebroso, más deslumbrador, que una ventana iluminada por una vela. Lo que se puede ver al sol, siempre es menos interesante que lo que pasa detrás de un vidrio. En aquel agujero negro o luminoso vive la vida, sueña la vida, padece la vida.
Más allá de las olas de los tejados, veo una mujer madura y arrugada ya, pobre, inclinada siempre sobre algo, sin salir nunca. Con su rostro, con su vestido, con su gesto, con casi nada, he reconstruido la historia de aquella mujer, o mejor, su leyenda, y a veces me la cuento a mí mismo llorando.
Si hubiera sido un pobre viejo, yo hubiese reconstruido la suya con la misma facilidad.
Y me acuesto, orgulloso de haber vivido y padecido en seres distintos de mí.
Acaso me digáis: "¿Estás seguro de que tal leyenda sea la verdadera? " ¿Qué importa lo que pueda ser la realidad colocada fuera de mí, si me ayudó a vivir, a sentir qué soy y lo que soy?

Poesía: Charles Baudelaire
Fotografía: Monique Camus

17 comentarios:

Javier López Clemente dijo...

las ventanas me gustan abiertas aunque a veces, como hoy, olvido levantar las persianas y la oscuridad me rodea aunque estemos en mitad de la mañana.
.
..
...
Ya las he abierto, el cierzo airea la casa, el día esta gris y los cristales necesitan de una limpieza... creo que la volveré a aplazar, el cielo amenaza lluvia.

Salu2 Córneos

azzura dijo...

Es muy bello..;) cuando veo una ventana cerrada pienso muchas veces; abre la ventana para que entre la brisa pura y fresca..
Mi abrazo lleno de cariño

Petrusdom dijo...

Hoy con tanta luz en las calles de las ciudades, alógenos en las casas, se empeñan en que no haya misterio para que no haya preguntas, ni inquietudes, ni curiosidad in-útil, pero no pueden evitar, por ahora, que haya páginas como la tuya. Gracias.

Clau: pinguina rev dijo...

Sabes? el primer cuento bueno que escribí era sobre una ventana. Me gustan mucho cuando tienen un estilo bohemio. Tuve 5 años cortinas burdeos que deprimian la vantana de mi pieza, y la semana pasada encontré unas blanco-amarillo con aplicaciones muy bonitas! creo que desde ahí que le tomo verdadera importancia a mi ventana, me relaja los días de lluvia y me anima los dias de sol.

Buenísima la publicación!
Saludos y abrazos

Pablo dijo...

Que lindo ...

me hicistes acordar de lo seguro que me hacia sentir de niño el ver una tormenta detras de la ventana me sentia tan resguardado...

Que sentiminetos tan lindos los de la infancia..

MaleNa dijo...

Me apasionan las ventanas de diferentes formas, distintas luces.

Excelente la imagen, Baudelaire es mi pasión.

Que decirte, disfruto tanto, estar en tu casa.

Cariños.

EL SENSEI dijo...

Y mientras caminas por mi casa, que es la tuya, llego yo aqui, a este refugio donde se alimenta mi alma.
Leerte es siempre medicina.
Un beso amiga.

Gracias por todo.

Y ESA IMAGEN DE LA SIERRA TARAHUMARA ES EXACTA. CAPTA LOS DETALLES JUSTOS QUE REFLEJAN LO QUE ELLOS VIVEN.

¡Que orgullo haber nacido en Chihuahua!

Torcasita dijo...

Es siempre hermoso, encontrar las ventanas abiertas al igual que el corazón del que vas al encuentro.
Hermosa la foto y bello el texto.
Mi ventana está siempre abierta.

Mil cariños para ti.

Antona dijo...

¿Qué importa lo que pueda ser la realidad colocada fuera de mí, si me ayudó a vivir, a sentir qué soy y lo que soy?

Me encantó.La foto tambien.Buen finde
bss

AnnalisaM. dijo...

En mi casa las ventanas estan siempre abiertas...besos amiga.

Fernando dijo...

Las ventanas, los ojos del silencio de las casas...la vida interior es apenas vislumbrada por la mayoria, quizás es una mirada interior la que debemos hacer para poder mirar después en los demás...besos Monique.

Awo IYeroArg dijo...

Empecé el secundario, tenía 12 años y por la tarde estudiaba en mi habitación, por la ventana veía a mi vecina Luli detras de un ventanal grande, ella tambien estudiaba, estaba promediando la carrera universitaria de farmaceútica. A veces nos saludabamos con la mano, estábamos a 15 metros mas o menos, los dos teníamos escritorios contra las respectivas ventanas. Ella se iba a preparar un te y yo pensaba, tengo que tomar algo tambien... Anochecía y ambos encendíamos veladores, si ella corría la cortina seguro que yo la corría tambien. Yo tenía un grabador geloso y escuchaba a Charles Aznavour (Debes Saber)y a Los Beatles que los había grabado de la televisión (dibujos animados Misery/Any time at all/Litle Child). Estaba enamorado de mi profesora de Educación Democrática Martha Sanchez todos en la escuela me decían que yo era hermano de ella porque eramos bastantes parecidos fisicamente. En esa epoca me gustaban las chicas grandes, mayores que yo, era un soñador, ahora soy un poquito menos.

Sandra Becerril dijo...

Cuando leo autores así, es cuando me siento pequeña... y sí, es cosa de saber mirar

besos y excelente semana

MORGANA dijo...

Cuánta razón, amiga, que importa lo que pueda ser la realidad.....
sabias palabras.
Muchos besosm linda¡¡¡¡

ReinaDeSalem dijo...

Una ventana que no siempre da paso a la realidad, pero que siempre permite mirar..., siempre que se quiera hacer...

Pensaba en una nueva foto..., creo que voy a enfocarla desde una ventana ;-)

Mil besos.

Pekas dijo...

Una vez una amiga me dijo..
"Cómo me gustan tús ventanas... siempre abiertas y sin cortinas... Eso es qué no tienes nada que esconder.."

Seria terrible tene mis ventanas cerradas. (las de la casa y las de mi vida..) Hay tantas cosas hermosas alrededor que vivir y qué contemplar...

Un beso desde mi ventana...

El Homo Rodans dijo...

que hermoso florilegio, definitivamente es una alegría que las letras sean universales, porque su experiencia en la sierra tarahumara coincide con la de otros tantos en distintos puntos del mundo. la pobreza no es hermosa, pero se puede rescatar tanta humanidad de ella que vale la pena el riesgo.

sobre las ventanas, ¿que le puedo decir? siempre se nos escapan las ganas de mirar, la de meternos en el lugar ajeno, en el espacio que posee el otro, en la individualidad del opuesto. ¿quién sabe que buscamos si no es la humanidad, la nuestra, la a penas reconocida?

primera visita en su bitácora y quiero seguir leyendo. saludos vouyeristas desde la huaxteca!!