viernes, mayo 25, 2007

LA MUJER HABITADA


La Belli, me esperaba; ella escritora y yo antropóloga conocía su lenguaje de los indígenas. Los contextos no varían, habitamos el mismo Continente. Las historias repetidas son pintadas con el mismo color de sangre y sudor; historias sometidas, el indígena aplastado por el español. Cazadora de utopías, al igual que Monique, Gioconda Belli, en su libro “LA MUJER HABITADA”, nos invita a seguir soñando por la lucha de un pueblo por su libertad, entrelazada en una historia de amor apasionada de Lavinia y Felipe, detestando aquella maldita conquista española que nos marcó entre los siglos por los siglos, AMÉN.
"Hoy vino un hombre. Entró con la mujer. Parecían presos de filtros amorosos. Se amaron desaforadamente cual si se hubiesen contenido mucho tiempo. Fue como volver a vivirlo. Vivir otra vez la hoguera de Yarince atravesándome el recuerdo, las ramas, las hojas, la carne tierna de las naranjas. Se midieron como guerreros antes del combate. Después entre los dos no medió nada más que la piel. La piel de ella crecía manos para abrazar el cuerpo del hombre; se contraía su vientre cual si quisiera anidarlo, atraerlo hacia adentro, hacerlo nadar en su interior para volver a darlo a luz. Se amaron como nos amábamos Yarince y yo cuando él regresaba de largas exploraciones de muchas lunas. Una y otra vez hasta quedar agotados, extendidos, quietos en aquel mullido petate. Él emana vibraciones fuertes. Lo rodea un halo de cosas ocultas. Es alto y blanco como los españoles. Ahora sé, sin embargo, que ni ella, ni él lo son. Me pregunto qué raza será ésta, mezcla de invasores y nahuas.
¿Serán quizás hijos de las mujeres de nuestras tribus arrastradas a las prosmicuidad y a la servidumbre? ¿Serán hijos del terror de las violaciones, de la lujuria inagotable de los conquistadores? ¿A quién pertenecerán sus corazones, el aliento de su pechos?
Sólo sé que aman como animales sanos, sin cotonas, ni inhibiciones. Así amaba nuestra gente antes que el dios extraño de los españoles prohibiera los placeres del amor".

Libro: La mujer habitada
Autor: Gioconda Belli
Editorial: Seix Barral

19 comentarios:

Luis Eduardo dijo...

Dios! La conquista... creo que no hay palabras...

Un abrazote...

Bohemia dijo...

Me encantó esa novela, la viví intensamente, con ella descubrí a esta autora ¡todo un hallazgo! La novel la presté y nunca me la devolvieron, suele pasar on los libros...es ley de editorial...jajaja

Besos

Antona dijo...

Gracias por la recomendacion.Que pases buen finde
salu2

Vanto Y Vanchi dijo...

Mientras te leía, me acordé de Rosario Castellanos y su "Oficio de Tinieblas" o bien "Balún Canán". En ciertos lugares de México todavía se sigue luchando encarnizadamente contra esa conquista de espanto...

Ula dijo...

Estupenda escritora.

"Uno no escoge el país donde nace;
Pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
Pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
Enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,
Una historia que nacer
Una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
En que nacerá y crecerá
La semilla que trajimos con nosotros".

Con estos versos suyos, entré en contacto con su obra.
Buen fin de semana.

oso conocido dijo...

Hola Monique, como andas?
Me encanta Gioconda Belli, bien por tu escrito.
Te dejo la letra de una canción de un grande por aquí, Leon Gieco.
La hizo cuando se cumplieron los quinientos años.
Buen fin de semana.
besos

Oso

"Cinco siglos igual"

Soledad sobre ruinas,
sangre en el trigo
rojo y amarillo,
manantial del veneno
escudo heridas,
cinco siglos igual.


Libertad sin galope,
banderas rotas
soberbia y mentiras,
medallas de oro y plata
contra esperanza,
cinco siglos igual.


En esta parte de la tierra la historia se cayó
...como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol
o están cerca del sol.


Desamor desencuentro,
perdón y olvido
cuerpo con mineral,
pueblos trabajadores
infancias pobres,
cinco siglos igual.


Lealtad sobre tumbas,
piedra sagrada
Dios no alcanzó a llorar,
sueño largo del mal
hijos de nadie, cinco siglos igual.


Muerte contra la vida,
gloria de un pueblo desaparecido
es comienzo, es final
leyenda perdida,
cinco siglos igual.


En esta parte de la tierra
la historia se cayó
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o estan cerca del sol
o estan cerca del sol.


Es tinieblas con flores,
revoluciones
y aunque muchos no están,
nunca nadie pensó besarte los pies,
cinco siglos igual.

Petrusdom dijo...

Y pensar que toda la "civilización" occidental está cimentada de millones y millones de muertos...Solo cabe esperar que ni el silencio ni el olvido agarrote nuestros deseos de una mayor tolerancia.
Saludos muy afectuosos

Claudio López Iscafre dijo...

No se si seriamos iguales sin los españoles. No se si los indigenas eran mas sabios, si los invasores nos cortaron las alas o si los nativos eran solo guerreros del instinto. Solo se que me molesta mucho la Iglesia Católica y sus metodos castradores!!!!
Besos desde Baires

juanmosquera dijo...

...wellcome to el callejón sin salida...

::Claus A:: dijo...

Buscaré aquel libro...
probablemente lo tenga mi abuela, ella es quien lee ese tipo de novelas.
Me alegra saber que no estaba dentro de aquellos que vendí..

saludos
cada vez me gusta mas este blog!

susana dijo...

AINS me encantó la novela, y la manera en que narra las cosas, detalladamente...besitos bonita, su

troya dijo...

nuestra América, occidentalizada a la fuerza, busca insaciablemente la forma de expulsar esos falsos dioses que enajenaron nuestro vitalismo cósmico.

Marxxxcelo Valdes dijo...

Buena recomendacion !lo lei es un libro excelente.
gracias por tu visita e in sisto que esas fotos del post anterior tan fenomenales.

∂Væ ƒæNiX™ dijo...

Contigo siempre se aprende algo nuevo, gracias por la sugerencia!

MentesSueltas dijo...

Gracias por compartirlo.
Desde el frío intenso de estos días de Buenos Aires, dejo un cálido abrazo.
MentesSueltas

Ana dijo...

Fabuloso! Também quero ler este livro. Obrigada.
Um abraço.

EL SENSEI dijo...

¡Amo las letras de esa grande de Nicaragua!

Noche cerrada
ciega en el tiempo
verde como la luna
apenas clara entre las luciérnagas.

Sigo la huella de mis pasos,
el doloroso retorno a la sonrisa,
me invento en la cumbre adivinada
entre árboles retorcidos.

Sé que algún día
se alzarán de nuevo
las yemas recién nacidas
de mi rojo corazón,
entonces, quizás,
oirás mi voz enceguecedora
como el canto de las sirenas;
te darás cuenta
de la soledad;
juntarás mi arcilla,
el lodo que te ofrecí,
entonces tal vez sabrás
como pesa el amor
endurecido.





UN BESITO!

Pekas dijo...

Bello fragmento...desconocia el libro... gracias...!!!

(a l a lista de "pendientes".. ;-))

Awo IYeroArg dijo...

Cuando serán los valores de la libertad y el respeto las pautas para establecer criterios para los filósofos, sacerdotes, historiadores, políticos, científicos, etc. etc. ???
Cuando se tendrá clara conciencia de lo que ha sido la conquista española en America???
Cuando los organismos internacionales dejarán de ser meros cuerpos sin alma y cumplirán el rol que tienen asignado???
Cuando se cumplirán las leyes y la justicia ha de funcionar???
Cuando el ser humano podrá ver que existe orden en la tierra y que la hipocresía es descubierta y recibe su justa recompensa???

Cuando haya un 10 % de la humanidad que tenga conciencia de su poder espiritual personal propio e intransferible, cuando la pureza de corazón de ese 10% de la humanidad genere la luz espiritual suficiente para desenmascarar todas las artimañas de valores y mesmerizaciones que las culturas civilizadas impregnan la educación y las religiones. Cuando ese 10% de la humanidad que tenga las manos limpias y el corazón radiante pida a lo alto que se manifieste la justicia en la tierra y cuando el resto de la humanidad sea un 10% menos egoísta e ignorante.

Paralelamente el amar sin inhibiciones ni complicaciones, sino en forma natural, el tener el aspecto sentimental en orden, es parte importante para que la persona sea dueña de si misma. Parecería que las culturas irrespetuosas desean seres mutilados y conflictuados, carentes de poder para que no integren ese 10% sano.

No se puede soslayar las necesidades básicas de comida, educación y salud para estar en condiciones de ser socialmente útiles y estar precavidos de defenderse de las necesidades superfluas que genera la sociedad de consumo.