viernes, noviembre 17, 2006

SEDA

A mi amigo Elio Bonomi. También italiano.

Hervé Joncour era, por lo demás, uno de esos hombre que prefieren asistir a su propia vida y considera improcedente cualquier aspiración a vivirla. Le fue confiada una gran misión: Ir a Japón y traer huevos de gusano de seda.
A las puertas de Lavilledieu abrazó a su mujer Monique y le dijo simplemente. No debes tener miedo de nada. Regresaré.
Hervé partió con ochenta mil francos en oro y los nombres de tres contactos. Viajó por Austria, Budapest, Kiev, Rusia, Siberia, China hasta llegar a la costa oeste del Japón. Negoció la compra de los huevos y escondió éstos entre sus maletas, dio la espalda al Japón y se dispuso a emprender el camino de vuelta a Europa. Había dado unos pasos cuando un hombre lo alcanzó y le dijo que lo acompañara. Sorprendido lo siguió. Hara kei lo esperaba. La charla fue breve, tan breve como la mirada. De repente apareció aquella muchacha. Abrió los ojos. Hervé no dejó de hablar, pero bajo la mirada hacia ella. Aquellos ojos no tenían sesgo oriental y se hallaban dirigidos, con una intensidad desconcertante hacia él: como si desde el inicio no hubiera hecho otra cosa, por debajo de los párpados.

Hervé bajo la mirada. Su taza de té estaba allí, frente a él. La cogió y empezó a darle la vuelta y a observarla, como si estuviera buscando algo en la arista coloreada del borde. Cuando encontró lo que buscaba, apoyo los labios y bebió hasta el fondo. Dejó la taza frente a sí, se inclinó. La última cosa que vio, antes de salir, fueron los ojos de ella. fijos en los suyos completamente mudos. Después de tres meses de viaje entró a su pueblo Lavilledieu a pie, contando sus pasos, para que cada uno tuviera un nombre y para no olvidarlos nunca más.
- Cómo es el fin del mundo? Invisible.
Los huevos que había traído del Japón estaban completamente sanos. Quizá el herido era él.

Una caligrafía sedienta. Un deseo ahogado. Un viaje repetido. Una mirada. Un anhelo; irrumpía violentamente el esquema de Hervé. Allí él; allí ella:



No abras los ojos si te es posible, y acaricíate, son tan hermosas tus manos, he soñado con ellas tantas veces, ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel, así, te lo ruego, continúa, no abras los ojos, yo estoy aquí, nadie nos puede ver y yo estoy cerca de ti.


Tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las pestañas, sentirás entrar el calor en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro o tal vez sea en tu sexo, apoyaré mis labios, allá abajo, y los abriré bajando poco a poco.


Mi cuerpo sobre el tuyo, tu espalda que me alza, tus brazos que no dejan que me marche, los golpes dentro de mí, es violencia dulce, veo tus ojos que buscan en los míos, quieren saber hasta dónde hacerme daño, nadie podrá borrar este instante que sucede. Mi voz dentro de la tuya.
Aquellos ojos lo fulminaron. Aquella voz lo envolvía. Aquella realidad lo descongelaba.

Los años se alcanzaron sedientos, lentos. La vida transcurría. Aquella voz jamás la olvidaría. Aquellos ojos lo embriagarían toda la vida, toda...

Hervé de vez en cuando, en los días de viento, bajaba hasta el lago y pasaba horas mirándolo, puesto que, dibujado en el agua, la parecía ver el inexplicable espectáculo leve, que había sido su vida.

Libro: SEDA
Autor: Alessandro Baricco.
Editorial: Anagrama

12 comentarios:

El detective amaestrado dijo...

Leer Seda fue un revulsivo para mí en su momento, me impactó sobremanera

antona dijo...

Con su permiso la enlacé
sañu2

Gilberto dijo...

Tanto en tan breve texto, las imágenes también.
Un beso

Javier López Clemente dijo...

Creí descubrir el hielo en las palabras iniciales de "Cien años de soledad" No fue así. En realidad descubrí el hielo en las imágenes perturbadoras de "Nueve semanas y media"

Eliolibre dijo...

Querida Monique,
queria darte las gracias por tu dedicatoria y por las palabras enriquecedoras de Alessandro Baricco, que tanto me gusta.
Gracias y
Hasta pronto.

Annalisa Melandri dijo...

Hola Monique, he leido que estaràs en la ciudad el 20 de noviembre, me gustaria hacer un post en mi blog con las sensaciones e imagenes de quien estuvo. Si tienes y si quieres me puedes enviar algo. que dices?
Solidariedad con los hermanos de Oaxaca y de todo Mexico.
annalisamelandri@yahoo.it

teiadepalavras dijo...

Monique sensibilidade em imagens e palavras, belo!!

Bjka do Brasil

Casti

azzura dijo...

Mi enhorabuena.. me ha encantado! tu post y las bellas imágenes tambien;)
Mil gracias por tu visita, así he tenido la oportunidad de conocer tu blog, me gusta mucho..

Un saludo

Ave Fénix™ dijo...

Monique tienes una sensibilidad increible... y tus imagenes ni se digan complementan tan exquisito y bello texto, saludos de madrugada :)

teiadepalavras dijo...

teiadepalavras disse...

Monique, não se preocupe com as visitas o importante é fazer bons amigos de todos os lados do mundo, e ter a oportunidade de conhecer e aprender com você e todos os navegantes digitais...

Beijão

Casti

Obs. Peguei emprestada sua fotografia por achar muito bela!!!!!!

Bohemia dijo...

Seda fue un sueva descubrimiento...

Kadannek dijo...

Simplemente sublime.